La biografía de los villanos, ¿justifica sus actos?
- Grace Perez

- 10 abr
- 9 Min. de lectura
Libro electrónico: El indio Victoriano. Del idealismo a la desolación, la novela biográfica de El Chacal
Autor: Gustavo Vázquez.
País: México,
Publicación: 1 octubre 2023
Editorial: DEBATE.
ASIN : B0CLFGVHGD
ISBN: 978-6073839143
Género: Biografía.
Diseño de cubierta:
Ilustración de portada: .
Bibliografía: 89 citas
Publicaciones periódicas 17.
Páginas totales: 495.
a) Gustavo Vázquez-Lozano : (2 de mayo de 1969), México. A los 16 años, escribió sus primeros artículos publicados en Conecte, una revista pionera del rock en México también publicó cuentos para niños en periódicos locales.
Estudió economía en la Universidad Autónoma de Aguascalientes. Posteriormente en la Universidad de Georgetown. Sus historias tienen misterio y exploran ciertas pesadillas se mezclan con la vida cotidiana.. Ha publicado más de 30 libros para un público general sobre historia estadounidense y mexicana, y sobre relaciones entre México y Estados Unidos. Ha escrito sobre personajes históricos poco conocido: Carlota, Victoriano Huerta, el Escuadrón 201. Como columnista ha colaborado en revistas: Parteaguas, Algarabía y Daily Chela. Le han otorgado el Premio Nacional de Cuento Beatriz Espejo , el Premio Nacional de Novela Histórica Ignacio Solares, el Premio Nacional de Cuento Corto . Algunas de sus obras han sido traducidas al inglés, portugués y ucraniano. Desde 2021 es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte.
Contraportada: " SOY VICTORIANO HUERTA MÁRQUEZ Y LLEVO AMORTAJADO DIEZ AÑOS EN ESTE HUMILDE ATAÚD QUE TODAVÍA NO SE HA DEPOSITADO EN LA TIERRA… PARA MUCHOS SOY UN MONSTRUO, ALGO EXTRAORDINARIO EN MALDAD Y HORROR.
Basta decir que la historia lo conoce como El Chacal, y que es por aclamación el villano mayor en la galería de los presidentes de México. Sin embargo, es mucho más que eso: en su juventud, ese indígena huichol se convirtió en uno de los mejores astrónomos de su época y fue un brillante matemático, geógrafo, alpinista, cartógrafo y uno de los mejores militares mexicanos. Jamás perdió una batalla, algo único en la historia del país.
Incluso después de su exilio tras su traición a Madero y Pino Suárez, la estrella de Victoriano Huerta no se apagó. En aquel momento sobrevino su capítulo más insólito: aliado con Alemania, estuvo a punto de invadir México, declarar la guerra a Estados Unidos y cambiar el curso de la Primera Guerra Mundial.
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Esta biografía —la primera que abarca la totalidad de la vida de Huerta— se presenta novelada, pero cada hecho está sustentado en fuentes históricas, muchas de ellas primarias, y en una acuciosa investigación de años."

Contenido: El texto está narrado por Victoriano Huerta desde su ataúd en el Paso Texas. Las autoridades mexicanas no permiten que su cadáver envuelto en la bandera nacional pase a México después de estar cinco años en la bodega americana. Victoriano fue ingeniero egresado del colegio Militar, participó en la realización de la cartografía mexicana, estudió las técnicas de guerra de Prusia. Murió en 13 de enero de 1916. A su sepelio acudieron personalidades políticas mexicanas exiliados en Texas por ser contrarios a Carranza.
Victoriano Huerta Márquez, nació en el poblado de Colotlán Jalisco, en una familia campesina el 23 de diciembre en 1850, año que hubo epidemia de cólera y la Virgen de los Dolores de su pueblo lloró. Creció en medio de levantamientos militares y abuso del poder . En 1853, presenció una aurora boreal en su pueblo, y de ahí nació su interés por la astrología. En 1859, vio a Miguel Miramón del que tomó la imagen del militar serio.
Alrededor de los 6 años de edad, Victoriano con el apoyo de su tío, el cura Rafael Márquez, ingresó a la escuela. Trabajaba como ayudante en la biblioteca, donde leyó todos los libros que pudo. Termino a los 11 años la primaria, tenía perfecta caligrafía y ortografía, muy hábil en matemáticas, conocía todas las constelaciones. En noviembre de 1868 vio que estaba en la edad límite para ingresar al Colegio Militar, que solo era para ricos y evitaba recibir indios.
Su ingreso al colegio fue muy difícil, su fisonomía indígena y posición social no lo

ayudaban, hasta que escribió una carta al presidente Juárez, que dio la orden de que fuera aceptado. Su estancia estuvo marcada por discriminación y señalamientos por ser el "indio Victoriano", a pesar de ser de los alumnos más avanzados. Gracias a que siendo cadete se pudo entrevistar con el presidente Juárez en el Colegio Militar, entendió que no tenía que conformarse por ser indio.
Vivió los levantamientos de Díaz contra Juárez y Lerdo de Tejada. Para 1877 que Porfirio Díaz era presidente, Huerta por sus altas calificaciones se ganó una beca para acudir a Alemania, la cual perdió por un telegrama que decía que su madre estaba muy enferma, era mentira, solo quería que regresara al pueblo. Cuando Huerta se enteró, se alejo demasiado de su familia, solo les envió dinero de manera ocasional.
Victoriano inició la adicción al alcohol desde la escuela, pero nunca falló a su trabajo. a pesar de generarle deudas. Como egresado del Colegio Militar, se integró al Estado Mayor y a la Comisión Geográfica Exploradora. Así gracias a sus conocimientos de astrología, realizó numerosos mapas de norte a sur del país, afectando su vista por la observación directa del sol. De ahí, pasó a la División de Occidente a cargo del general Manuel González, con el que Huerta tuvo empatía desde el inicio. Junto con su amigo Joaquín Mass, conoció a Mercedes Avila Moya, quien prefirió casarse con su amigo, por lo que Victoriano desposó a Francisca la hermana menor, de Mercedes, con la que tuvo varios hijos.
El coronel Huerta participó en varias guardias personales del presidente Díaz, quien decidió (a pesar de saber de su alcoholismo controlado), enviarlo a dirigir tropas en el campo de batalla. en 1892. Primero enfrentó bandidos y pequeños levantamientos. En 1895, se hizo cargo del Tercer Batallón de Infantería, donde era líder de sus tropas. En ese momento empezó a ganarse la fama de sanguinario e inhumano. Tomó parte en el genocidio yaqui y después luchó contra los mayas.

En este momento afloró el odio que sentía por los revolucionarios que abusaban del pueblo, los ladrones, los ricos que manipulaban y se quejaban, modificando su carácter. Gracias a sus logros militares en la península de Yucatán, Huerta alcanzó el grado de General de Brigada y llegó a verse como de los favoritos del general Díaz pero no así de los científicos del gabinete, que lo hostigaron.
El doctor Urrutia le operó las cataratas y le recomendó que tuviera cuidado, ya que su ascenso representaba una amenaza para el gobierno. Victoriano se mudó a Monterrey, con lo que su carrera casi se terminó cuando el general Reyes se enemistó con el presidente Díaz. En 1910, cuando Huerta observaba al cometa Halley, supo que venía un gran cambio. Desde el inicio vio a Madero como una persona mal equilibrada, sin carácter e indeciso, situación que confirmó cuando Madero entorpeció su labor para terminar con Zapata en Morelos, a pesar de que las tropas de este, arrasaban poblados enteros.
Cuando Díaz renunció, el general Huerta lo escoltó a Veracruz. A partir e ese momento el general solicitó su baja del ejército en dos ocasiones, pero Francisco Madero no lo aceptó. Le dio ocupaciones administrativas para de forma intempestiva enviarlo a combatir a Zapata en Morelos y después a Orozco en el Norte. Victoriano conoció a Villa con el que tuvo discrepancias fuertes, no lo fusiló porque el Septauro (se diría el norteño), se hincó, lloró y buscó la mano de Huerta para besarla.
Victoriano venció a sus contrincantes gracias a su ejército bien entrenado, el cual se refería a su jefe como General Rompope (muchos huevos con alcohol). Formó la División del Norte y reconoció en Orozco y sus colorados como grandes combatientes. La relación entre el presidente Madero y el general Huerta eran muy tensas, Huerta catalogaba a Madero de lunático, y éste prefería tenerlo vigilado y cerca, ya que sabía que era el mejor militar a su lado aunque no le tuviera confianza.
Durante la narración de la Decena Trágica, Victoriano siempre explicó al presidente lo

difícil que era tomar La Ciudadela, ya que los golpistas tenían municiones para meses enteros, además que gran parte de la población los apoyaba. Las alianzas que se hicieron los diplomáticos extranjeros encabezados por el embajador de Estados Unidos, intentaban que Félix Díaz fuera el siguiente presidente, situación con las que Huerta no estaba de acuerdo.
Victoriano siempre tomó decisiones junto con su Estado Mayor que nunca permitiría ataques equivocados ni los soldados aceptarían ir a la muerte segura. Cuando se refiere a Francisco Madero, lo menciona siempre con conductas poco equilibradas.
Huerta refirió que todo llegó al extremo, cuando los hermanos Madero trataron de matarlo. El país estaba en caos , Estados Unidos amenazaba con invadir el territorio, los embajadores y el Congreso pedían la renuncia del presidente y este mostraba una conducta cada vez más inestable. Así que Victoriano Huerta decidió hacerse cargo de la situación, a lo que siguieron la muerte del expresidente y de otros políticos sin su consentimiento.
Los asesinatos hicieron que su gobierno no fuera reconocido por Estados Unidos. Decidió mandar al extranjero al general Mondragón y a Félix Díaz. No dudó anular al Congreso. Durante su presidencia, aumentó el presupuesto de educación, se realizó el primer desfile nacional celebrando el día del trabajo, planteó la posibilidad de expropiar el petróleo, y estrechó relaciones con Alemania.
Se dice que Venustiano Carranza le solicitó que el gobierno pagara las milicias de Coahuila, su estado, y que el ejército federal quedara fuera del mismo, situación no aceptada por Huerta por lo que el gobernador se levantó en armas encabezando el movimiento armado que derrocará al general. La suma de todo, hizo que Estados Unidos no reconociera el gobierno de Victoriano, enviando al ejército americano a invadir los estados del Golfo de México.

Huerta de 65 años, medio ciego y alcohólico, no encabezó al ejército para defender al país. Renunció a la presidencia el 15 de julio de 1914. Siempre estuvo vigilado por espías del embajador español y de Carranza. Salió del país llegando Kingston, Jamaica y de ahí a España. En Europa empezó la Primera Guerra Mundial y en México se inició la campaña de desprestigio contra él, había orden de fusilarlo en cuanto regresara a territorio nacional.
En febrero de 1915, lo abordó el capitán Von Ríntelen a nombre del káiser Guillermo II para proponerle apoyo para regresar a la presidencia de México, la única condición era que en cuanto se lograra, se le declarara la guerra a Estados Unidos. Huerta aceptó, y se embarcó hacia Nueva York donde se encontró con Orozco. Los espías lograron grabar parte de las entrevistas, por lo que el plan fracasó. Victoriano fue hecho prisionero. En la cárcel fue agredido de la peor manera, hasta que logró que lo cambiaran al Fort Bliss, donde le dieron trato de oficial.
Ahí fue entrevistado por un periodista del Paso Herald, se hicieron amigos y el reportero le mostró una publicación falsa de las memorias del general. La salud de Victoriano Huerta empezó a decaer, presentaba ascitis, pies hinchados, diarrea, vómito, ictericia y dolor en la vesícula. Lo operaron para retirarla, confirmando el diagnóstico de cirrosis hepática. Huerta murió el 16 de enero de 1916.
Su cadáver dentro del ataúd, pasó 20 años en un almacén en el Paso, Texas, para terminar en una tumba anónima en el panteón Evergreen del mismo estado, hasta que en 1974, su familia colocó una placa son su nombre.
COMENTARIO: La vida de Victoriano Huerta no fue fácil. Siempre fue contra lo establecido, desde que decidió estudiar y enfrentar las costumbres sociales y familiares de su pueblo natal, el deseo de ser respetado y tener el control como le vio en su infancia cuando Miramón llegó al pueblo, se puso una meta alta. El ser buen estudiante y buscar mejor preparación por su cuenta, le dio la seguridad para dejar de ser el "indio" que esta lleno de defectos. Su carrera como ingeniero militar fue destacada, pero la adicción al alcohol muestra la necesidad de tener un algo para ver la vida menos dura y poder desarrollarse, no lo sabremos. El autor trata muy levemente la Decena Trágica, ya que la información es ampliamente conocida, En este punto, es interesante la versión de que es Gustavo A. Madero quien lo cita en el restaurante Gambrinus , y la supuesta negociación que pretendía Carranza para reconocerlo como presidente.
Un tema poco conocido es la relación de Victoriano con Alemania para tratar de regresar al poder, vale la pena investigar un poco más, así como su relación con Pascual Orozco, el cual fue una persona respetada por Huerta, cosa que no se maneja así en la historia oficial.
¿Sabes algo más de este personaje? Platiquemos, el café nos espera.
Página 6: "Sin mi no hay origen, redentores ni héroes, soy tan necesario en la historia sagrada de la Revolución como Satanás en la Biblia, tanto así que si mi memoria desapareciera, tendrían que inventarme."
Página 21: "Yo no soy sabio por saber mucho, sino porque no se me quitan las ganas de aprender esa es la forma más alta de sabiduría."
Página 318: "[...] la democracia como cría Sócrates, no es sino un concurso de popularidad y un pueblo ignorante y hambriento elegirá al insensato que le muestre un pan en lugar de granos de trigo."
b) Palabras de uso poco frecuente:
Ahriman: es la personificación del mal, la oscuridad y el caos en el zoroastrismo y la mitología persa.
Consuetudinario: Que es de costumbre.
Demiurgo: En la filosofía de los gnósticos, alma universal, principio activo del mundo.
Denostar: Injuriar gravemente, infamar de palabra.
Emancipar: Libertar de la patria potestad, de la tutela o de la servidumbre.
Endriago: Monstruo fabuloso, con facciones humanas y miembros de varias fieras.
Pusilánime: Dicho de una persona: Falta de ánimo y valor para tomar decisiones o afrontar situaciones comprometidas.
Zafio: Dicho de una persona: Grosera o tosca en sus modales, o carente de tacto en su comportamiento.







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